Algunos vecinos de Madrid han recordado a ‘Filomena’ esta mañana. La tormenta de nieve que ‘sepultó’ la capital de España y los alrededores entre el 7 y el 8 de enero de 2021. Entonces estábamos de resaca navideña y con la nueva normalidad por la pandemia del coronavirus y había mucho menos tráfico. En cambio lo de esta mañana ha sido un infierno para miles de conductores. La situación del tráfico y la movilidad en la región madrileña se normalizó tras una mañana de severas complicaciones causadas por el paso de la borrasca Kristin, que descargó con fuerza en el norte y el oeste madrileño. Tanto Emergencias Madrid como la empresa municipal Calle 30 confirmaron que la circulación fue recuperando la fluidez en prácticamente toda la capital, quedando únicamente incidencias residuales en puntos muy específicos, como un carril del túnel de las Cuatro Torres. Pese a que la nieve llegó a colapsar arterias fundamentales y generó un volumen de 1.549 llamadas al 112, el Gobierno regional confirmó que no se registraron incidentes de gravedad personal durante el temporal. En la Comunitat Valenciana también ha hecho acto de presencia el temporal, con nieve en el interior y rachas fuertes de viento.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, detalló que el dispositivo de emergencias gestionó 193 expedientes relacionados directamente con la nevada. A partir de las 16:00 horas, la subida de la cota de nieve por encima de los 1.300 metros alivió la presión sobre las vías de la capital y los municipios del área metropolitana. No obstante, las autoridades mantuvieron activo el aviso amarillo por nieve en las zonas altas hasta media tarde, así como una alerta por fuertes rachas de viento que persistió tras el cese de las precipitaciones.
La movilidad en la red principal de carreteras sufrió el impacto más duro durante las primeras horas del miércoles. El consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, destacó que la autovía A-6 vivió los momentos más críticos, permaneciendo intransitable durante más de dos horas y dejando a numerosos conductores inmovilizados, una situación que también afectó a la M-50. Por su parte, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible confirmó que la viabilidad en sentido entrada a Madrid mejoró progresivamente una vez que las máquinas quitanieves despejaron el firme de las grandes vías de acceso.
Restricciones en la red secundaria
En las carreteras gestionadas por la Comunidad, la red volvió a ser transitable en su práctica totalidad, salvo tramos específicos como la M-104 entre Colmenar y Guadalix, o la M-123, que quedó bloqueada por un tráiler cruzado en el kilómetro 11. En la sierra, los puertos de La Paradilla y La Cruz Verde recuperaron la normalidad, mientras que en Navacerrada se mantuvo la petición de máxima precaución y el uso obligatorio de cadenas en el resto de la red de montaña. Para garantizar esta recuperación, el ejecutivo autonómico desplegó a un centenar de profesionales y 30 máquinas quitanieves que esparcieron más de 160 toneladas de sal.
El servicio de autobuses interurbanos también padeció las consecuencias de la borrasca, con más de cien líneas afectadas por bloqueos, desvíos o suspensiones directas. Los corredores de la A-6, A-1, M-607 y M-501 fueron los más castigados durante el mediodía, aunque líneas clave como las que conectan Guadarrama y Pozuelo de Alarcón retomaron su horario habitual de forma paulatina. Esta recuperación progresiva de los servicios de transporte cerró una jornada marcada por la intensidad del frente, que puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de vialidad invernal de la región.
Imagen: DGT. A6 a la altura de La Berzosa, Comunidad de Madrid.


