El sector ferroviario español ha consolidado su hegemonía en Oriente Medio tras alcanzar un acuerdo histórico de 2.800 millones de euros que prorroga la explotación de la línea Meca-Medina y encarga la fabricación de nueva flota. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha sellado en Riad una alianza estratégica por la cual Renfe extenderá su operación en Arabia Saudí durante cinco años adicionales, hasta 2038, mientras que Talgo asumirá el suministro y mantenimiento de 20 nuevos trenes de alta velocidad, reforzando la marca España como el principal referente tecnológico y operativo en la región más exigente del mundo.
Este anuncio supone un espaldarazo definitivo a la calidad de la ingeniería y la explotación del servicio nacional, logrando una facturación anual aproximada de 300 millones de euros para el consorcio encargado de la línea Haramain. Con esta ampliación de contrato, las empresas españolas aseguran un flujo de ingresos de 1.500 millones de euros solo en concepto de operación, a lo que se suma el importante pedido industrial que sitúa la cartera de pedidos de Talgo en máximos históricos, rozando los 6.000 millones de euros totales.
Los nuevos trenes que se incorporarán a la red saudí mantendrán los estándares de los 35 convoyes que ya operan con éxito en el desierto desde el año 2018, capaces de alcanzar velocidades comerciales de 300 km/h en condiciones climáticas extremas. Cada unidad contará con una capacidad de 417 plazas y Talgo se encargará de su mantenimiento integral al menos hasta 2033, gestionando para ello dos centros tecnológicos en el país donde actualmente trabajan más de 270 profesionales altamente especializados.
Modernización y relevancia
En términos de impacto social y operativo, el proyecto Haramain se ha convertido en un escaparate de modernización para Arabia Saudí, especialmente a través de la gestión de Renfe, que emplea a más de mil trabajadores en la zona. La empresa pública española ha sido pionera en la integración de la mujer en el sector ferroviario de Oriente Medio, logrando que casi la mitad del colectivo de conducción sean mujeres, un hito de igualdad que ha sido subrayado por el propio Ministerio de Transportes durante la firma del acuerdo en la capital saudí.
La relevancia de esta infraestructura es vital para la logística religiosa y turística del país, habiendo alcanzado en 2025 un récord absoluto con cerca de 10 millones de viajeros que utilizaron la conexión entre las dos ciudades santas. Esta demanda se vuelve crítica durante la temporada de peregrinación anual o Hajj, periodo en el que la línea dispara su actividad hasta los 140 servicios diarios para absorber el flujo de más de dos millones de personas que dependen del tren de alta velocidad para completar su trayecto.
La línea, de 450 kilómetros de longitud, ha sido construida y es operada bajo los mismos estándares de excelencia que la red ferroviaria española, lo que permite una interoperabilidad y una fiabilidad técnica que han sido determinantes para que el Gobierno saudí renueve su confianza en el consorcio español. Con esta prórroga hasta 2038, España no solo garantiza su presencia a largo plazo en uno de los mercados más competitivos del planeta, sino que asegura la continuidad de un modelo de exportación de servicios públicos que sigue batiendo récords de eficiencia y volumen de negocio.
Imagen. Puente, durante la firma del acuerdo. Cuenta de X de Puente.


