No habrá huelga de maquinistas este martes ni miércoles, aunque los sindicatos minoritarios no han firmado el acuerdo. Los sindicatos mayoritarios del sector (Semaf, CCOO y UGT) han desconvocado este lunes la huelga de trenes tras sellar un acuerdo estratégico con el Ministerio de Transportes que garantiza la paz laboral a cambio de una inversión masiva y un refuerzo sin precedentes de las plantillas públicas.
El pacto, alcanzado mientras el ministro Óscar Puente se encontraba en Arabia Saudí cerrando acuerdos para el AVE a La Meca, pone fin a los paros previstos hasta el miércoles. No obstante, el conflicto no se ha disipado por completo, ya que formaciones minoritarias como CGT, SF-Intersindical y Alferro mantienen sus convocatorias, aunque el servicio recuperará la normalidad de forma progresiva desde esta misma tarde tras una jornada donde el seguimiento se situó en el 11,6%.
El acuerdo firmado se articula sobre la inyección de capital humano para reducir la carga de trabajo y mitigar el error humano, un factor crítico en la seguridad operativa. En total, se crearán 3.600 plazas adicionales: Adif tramitará una tasa de reposición específica de 2.400 puestos entre 2026 y 2030, mientras que Renfe incorporará a 1.200 profesionales en áreas clave como conducción, mantenimiento y centros de gestión. Esta medida busca no solo reforzar la seguridad en trenes de media y larga distancia, sino también permitir la internalización de cargas de trabajo que hasta ahora dependían de terceros.
Blindaje financiero para el mantenimiento
A partir del tercer párrafo, la relevancia del acuerdo se traslada a las cifras de inversión, que suponen un plan de choque contra el deterioro de las infraestructuras. El documento pacta un gasto adicional de más de 1.000 millones de euros en los próximos cinco años respecto a lo presupuestado actualmente. De esta cuantía, 846 millones se destinarán específicamente al mantenimiento de la red convencional, la más castigada por las incidencias en los últimos años, mientras que la alta velocidad recibirá un refuerzo de 238 millones de euros.
Este impulso económico se complementa con un fortalecimiento de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), que sumará 50 nuevas plazas para intensificar la supervisión y la formación ante riesgos meteorológicos. En paralelo, Renfe ha asumido el compromiso de internalizar el mantenimiento del material rodante en talleres estratégicos como los de León, Córdoba, Sagunto o Tarragona. Además, el operador público ha garantizado que los futuros trenes de alta velocidad que se liciten serán mantenidos íntegramente por personal propio, una de las líneas rojas de los sindicatos de maquinistas y talleres para asegurar la calidad del servicio.
El consenso alcanzado establece también campañas específicas para la mejora de la climatización en los trenes, un punto recurrente de queja entre los usuarios. Como han señalado diversas instituciones en materia de asuntos públicos, este giro hacia la internalización y la inversión directa responde a una demanda social de mayor fiabilidad en el transporte público. Para velar por el cumplimiento de estos hitos, se creará una comisión paritaria que se reunirá en el plazo de un mes, supeditando la paz laboral a que los compromisos presupuestarios se ejecuten según el cronograma previsto.
A pesar del alivio que supone la desconvocatoria de los mayoritarios, la fragmentación sindical mantiene un halo de incertidumbre sobre la plena normalización en los próximos dos días. Sin embargo, el Ministerio de Transportes confía en que el peso operativo de Semaf, UGT y CCOO sea suficiente para minimizar el impacto de los paros residuales. Este escenario sitúa de nuevo el foco en la capacidad de la administración para gestionar grandes infraestructuras en un contexto de alta sensibilidad política y técnica, donde el dato y la inversión real parecen haber ganado la batalla a la confrontación social.
Imagen: Web del Ministerio de Transporte.


