Emprender en España sigue siendo una carrera de obstáculos. El Barómetro de AVE presentado en el Roig Arena alerta de que el 85 % de la población considera que no es fácil ser empresario en nuestro país. Al compararse con Europa, el diagnóstico es severo: casi el 50 % de los españoles cree que España está peor que el resto de países europeos en cuanto a fiscalidad, regulación y burocracia, y facilidades para crear empresas.
El informe señala barreras específicas para ciertos colectivos:
- Mujeres: Más de la mitad de la población (51 %) cree que las empresarias tienen más dificultades. El 85 % atribuye esto a la mayor dificultad para la conciliación familiar y el 81 % al menor acceso a oportunidades.
- Jóvenes: Un 57 % opina que los jóvenes empresarios enfrentan más trabas. Las causas señaladas son la falta de experiencia (73 %) y los estereotipos generacionales (69 %).
Pese a las dificultades, el espíritu emprendedor resiste: la mitad de los españoles cree que la sociedad es emprendedora y a un 48 % le hubiera gustado emprender si pudiera retroceder en el tiempo , siendo la falta de capital el principal freno para no haberlo hecho.
Por otro lado, el Barómetro del Empresario 2026 pone sobre la mesa dos de los debates más calientes del mercado laboral: el absentismo y la reducción de la jornada. El informe detecta una clara brecha generacional al explicar por qué faltan los españoles al trabajo.
Mientras que los jóvenes de 18 a 29 años achacan el absentismo principalmente al agotamiento, estrés y problemas de salud mental (42 %) , los mayores de 45 años apuntan mayoritariamente al abuso por parte de los trabajadores (32 % en la franja de 45-64 años).
Sobre la reducción del tiempo de trabajo, las visiones son contrapuestas. Los emprendedores (26 %) advierten de que la medida aumentará los costes empresariales. Sin embargo, la población no emprendedora (25 %) cree que la medida serviría para mejorar la motivación y el compromiso de los trabajadores.+3
Existe, no obstante, un consenso sobre cómo abordar estos cambios: el 62 % de la población cree que los empresarios deben participar en estos debates, pero siempre en coordinación con la Administración y los sindicatos, rechazando imposiciones unilaterales



