La ciudad de Valencia y su área metropolitana han vivido una jornada de complicaciones debido a las intensas rachas de viento, que han alcanzado picos de hasta 80 y 90 km/h, provocando el cierre de parques y la caída de numerosos elementos a la vía pública. Sin ir más lejos, en el municipio de Buñol se han registrado rachas de 153km/h y 105 km/h en el aeropuerto de Manises. Los Bomberos del Ayuntamiento de Valencia y del Consorcio Provincial han trabajado intensamente desde las primeras horas de la mañana para atender cerca de un centenar de avisos relacionados con la caída de ramas, desprendimientos de cornisas y desplazamiento de contenedores. Ante el riesgo para los viandantes, el consistorio ha decretado el cierre preventivo de los jardines de Viveros, el Parque Central y el Jardín del Turia, instando a la población a evitar zonas con arbolado de grandes dimensiones.
Las incidencias se han concentrado especialmente en los barrios costeros y en las grandes avenidas, donde el «efecto túnel» ha multiplicado la fuerza de las ráfagas. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat mantiene activa la alerta amarilla por fenómenos costeros y vientos en todo el litoral valenciano, una situación que también ha afectado a la operatividad del Puerto de Valencia, donde se han restringido algunas maniobras de entrada de buques de gran calado. A pesar de lo aparatoso de algunas caídas de árboles en zonas como la Avenida del Cid, no se han registrado daños personales de gravedad.
Para la jornada de mañana jueves, la situación meteorológica seguirá marcada por la inestabilidad bajo la influencia de la borrasca Nils, que continuará enviando frentes nubosos a la Península. Aunque se espera que el viento amaine ligeramente en las primeras horas del día, la tregua será breve, ya que la llegada de una nueva borrasca por el Atlántico reforzará nuevamente el flujo de aire frío y las rachas de poniente en el interior y litoral de Valencia.
Los servicios de meteorología prevén que, además del viento, mañana aumente la probabilidad de precipitaciones débiles pero persistentes en el interior de la provincia, que podrían desplazarse hacia la capital durante la tarde. Este nuevo frente traerá consigo un descenso generalizado de las temperaturas máximas, situándolas por debajo de los 15°C, y un aumento del oleaje que obligará a mantener la vigilancia en las playas de la Malvarrosa y el Saler ante posibles erosiones en la línea de costa.
Imagen: Consorcio de Bombers en la carretera CV-415 en Picassent.



