El gas natural se dispara un 40% y el crudo escala ante el bloqueo del estrecho de Ormuz

La dependencia energética de Europa ha vuelto a quedar expuesta tras el colapso del suministro en el Golfo Pérsico, desatando una tormenta económica que ya impacta en España tras un fin de semana de bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. El cierre del estrecho de Ormuz ordenado por la Guardia Revolucionaria y el ataque con drones a la terminal qatarí de Ras Laffan han provocado que el precio del gas natural TTF se dispare un 40,8%, una de las mayores subidas de su historia. Esta parálisis del segundo mayor exportador de gas licuado del mundo amenaza directamente la estabilidad de los costes energéticos para las familias y empresas españolas, evocando los peores momentos de la crisis de 2022.

En la Comunitat Valenciana, el pánico en los mercados energéticos se traduce en una amenaza inmediata para la industria electrointensiva y gasintensiva, especialmente para el sector cerámico de Castellón. Con el gas disparado y el petróleo Brent subiendo un 7,25% hasta los 77,7 dólares, los costes de producción en el clúster azulejero corren el riesgo de volverse inasumibles, lo que podría derivar en nuevas paradas de hornos y expedientes de regulación de empleo. La incertidumbre sobre la duración del bloqueo en Ormuz, por donde circula el 20% del gas mundial, mantiene en vilo a una autonomía cuya competitividad exportadora depende críticamente de precios energéticos razonables.

La magnitud del desastre logístico es ya evidente con más de 150 barcos cisterna inmovilizados y las principales navieras del mundo, como MSC y Maersk, suspendiendo sus rutas por la zona de conflicto. Para España, el bloqueo de este paso estratégico, por el que fluye diez veces el consumo nacional diario de crudo, supone un encarecimiento inevitable de los fletes y los seguros de transporte. Aunque la mayor parte del crudo de la zona se dirige a Asia, la interconexión global de los mercados obliga a los compradores españoles a buscar alternativas en un mercado cada vez más tensionado y volátil por la violencia en Oriente Próximo.

El sector turístico, motor fundamental del PIB tanto nacional como valenciano, también empieza a notar las ondas de choque del conflicto debido al caos en el espacio aéreo. El cierre de cielos en ocho países y los ataques a nodos logísticos como Dubái y Abu Dabi han provocado la cancelación de cientos de vuelos, afectando a las conexiones entre Europa y Asia que ahora evitan la región. Esta situación no solo encarece los viajes de largo radio, sino que genera una sensación de inseguridad global que podría retraer la demanda de viajeros internacionales hacia destinos españoles de cara a la próxima campaña de Semana Santa.

Desde el Gobierno de España se observa con extrema preocupación la parálisis de la industria en Qatar y los ataques a refinerías saudíes como la de Ras Tanura, que agudizan el miedo a un desabastecimiento prolongado. La alternativa de recurrir al petróleo ruso sigue bloqueada por las sanciones derivadas de la guerra en Ucrania, dejando a la economía española en una posición de vulnerabilidad ante la escalada militar. La posibilidad de que las instalaciones petroleras se conviertan en objetivos permanentes de los bombardeos israelíes y estadounidenses sugiere que la presión alcista sobre los precios de los combustibles en las gasolineras españolas no ha hecho más que empezar.

Ante este escenario, la «Operación Furia Épica» y la respuesta iraní amenazan con desestabilizar la economía mundial y frenar la tendencia a la baja de la inflación en España. La interrupción del suministro de gas qatarí obliga a rediseñar los planes de contingencia energética de forma urgente para evitar un invierno económico en 2026. Con el 20% del crudo mundial bloqueado y las rutas comerciales en jaque, la Comunitat Valenciana y el resto del país se preparan para un periodo de gran volatilidad donde el recibo de la luz y el precio de las materias primas volverán a marcar la agenda política y social.

Imagen: Imagen satelital del Estrecho de Ormuz.

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *