El Comisionado para la Dana de la Generalitat Valenciana, Raúl Mérida, ha hecho balance en El Intercafé de la gestión de la emergencia, defendiendo la labor realizada frente al «ruido» mediático y social. Mérida ha destacado que el territorio ha conseguido llegar a una «situación de optimismo» gracias a que «hemos hecho muchísimas cosas bien para poder recuperar nuestro territorio».
Mérida ha descrito el escenario como una situación inédita, asegurando que «nos hemos enfrentado a cuestiones que nadie nunca se había tenido que enfrentar», lo que obligó a la administración a «inventar medios» sobre la marcha para gestionar el lodo y los residuos.
El Comisionado ha puesto números a la magnitud de la tragedia y del esfuerzo de limpieza. «Se han retirado 1.300.000 toneladas de residuos, organizando un sistema en 24 horas tras visitar a pie de barro todos los municipios», ha detallado.
La estrategia logística, que implicó la creación de puntos de acopio locales que «no existían hasta entonces», ha despertado interés internacional. Según Mérida, «han venido desde muchos países europeos a aprender sobre estas medidas».
En cuanto al parque móvil, la operación también fue colosal: «La primera prioridad fue retirar 140.000 vehículos para poder tener las vías limpias y llevar ayuda humanitaria», ha explicado sobre un proceso que implicó «montar montañas para depositarlos y luego desmontarlas».
Uno de los puntos que Mérida ha querido poner en valor con más fuerza es la ausencia de epidemias. «Uno de los grandes hechos es que no se produjo un problema de salud pública y ello es una causalidad de la buena gestión de la emergencia», ha sentenciado, calificando el evento de «catástrofe de dimensiones bíblicas».
Finalmente, el Comisionado ha reconocido la dificultad de trabajar bajo una enorme presión social y emocional. «En la calle había una crítica feroz de cualquier decisión de gestión y nuestra responsabilidad era escucharles a todos y seguir trabajando«, ha admitido, recordando que el desastre dejó «inutilizados más de 800 kilómetros de carreteras» y paralizó el metro, aislando a la población.



