Tras la fase de limpieza, llega la fase de reconstrucción y prevención. El Comisionado para la Dana, Raúl Mérida, ha desgranado en El Intercafé la estrategia de infraestructuras verdes que la Generalitat está desplegando para blindar los municipios afectados. Mérida ha destacado el éxito del diálogo político, asegurando que «a día de hoy, hay un gran consenso entre todas las partes implicadas» tras reunirse con todos los alcaldes durante el 2025.
El proyecto estrella son los llamados «parques inundables«. Según Mérida, tras explicar a los ayuntamientos y la ciudadanía en qué consisten estas «pastillas» de terreno, la respuesta ha sido unánime: «Muchos nos han pedido celeridad para implementarlo o aumentar los kilómetros».
El plan, que ha contado con «todo el trabajo previo que hicimos desde el equipo y la UPV para conocer la idiosincrasia de cada territorio«, no es solo urbanismo, sino también tecnología. Mérida ha subrayado que se trata de un «proyecto de presente y de futuro» que incluirá «instalaciones de medidores con información en tiempo real de la meteorología, siendo una medida de protección para los entornos urbanos».
Actualmente, la administración trabaja en los concursos de paisajismo para que «toda la imagen del parque sea global», aunque posteriormente «cada sector tenga su proyecto concreto».
Mérida ha querido clarificar las competencias para evitar roces institucionales. Mientras negocian con los propietarios y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) el uso de los terrenos, ha explicado la diferencia técnica de las actuaciones.
«Por un lado tenemos las obras de encauzamiento en los barrancos que son competencia de la CHJ», ha señalado. Frente a esto, la Generalitat apuesta por «obras de laminación creando zonas preparadas para si el agua bajara», unas infraestructuras que Mérida define como «complementarias» y vitales para «hacer el territorio más resistente ante los temporales» y «aportar calidad de vida».



