El proyecto de internacionalización de Mercadona en Portugal ha dejado de ser una fase de prueba para convertirse en un motor de rentabilidad consolidado. Los últimos resultados económicos de la compañía confirman el despegue definitivo de su modelo de negocio en el país vecino, tras años de fuerte implantación logística y comercial.
Las cifras del actual ejercicio demuestran la magnitud de este crecimiento. «En Portugal existen 69 tiendas de la compañía, donde las ventas han sido de 2.092 millones de euros y el beneficio total ha sido de 26 millones», detallan los datos de la presentación. Este balance supone un salto espectacular en comparación con el periodo previo, recordando que «en el 2024 se alcanzaron los 5 millones» de ganancias.
Este acelerón económico ha sido posible gracias al pulmón financiero de la matriz. Según se ha expuesto, «con una gran inversión de 140 millones la compañía ha conseguido cuadruplicar sus beneficios en el país luso», validando así la estrategia de expansión sostenida.
Lejos de levantar el pie del acelerador, la hoja de ruta de la cadena prevé seguir conquistando cuota de mercado a corto plazo. De cara al próximo ejercicio, la expansión física continuará: «En 2026 se esperan abrir 12 tiendas más en Portugal».
El objetivo último de estas nuevas aperturas y de la consolidación de la red actual no es solo crecer en volumen, sino en eficiencia comercial. La meta marcada para el próximo año es lograr «alcanzar cerca de 50 millones en beneficios para que la rentabilidad por tienda se acerque a niveles de España«. Un hito que confirmaría la total madurez del «modelo Mercadona» fuera de sus fronteras originales.



