La dimisión de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat ha reconfigurado rápidamente el tablero político valenciano, catapultando a Juan Francisco Pérez Llorca a la primera línea institucional. El actual secretario general del PP de la Comunitat Valenciana ha pasado, en cuestión de días, de ser un nombre en las quinielas a ser el protagonista del relevo en la Generalitat, pendiente únicamente de lograr el respaldo parlamentario de Vox para su investidura. Los que lo conocen afirman que es una persona tranquila, que busca consensos. Es discreto en las redes sociales y le apasiona la política municipal, pero desde que es síndic en las Cortes Valencianas ha tenido que reducir las horas de atención a los vecinos. Y a dormir varias noches a la semana fuera de su querido pueblo. Ha pasado en varias ocasiones por los micrófonos de Intercafé.

Nacido en Finestrat (Alicante) en 1976, Pérez Llorca —conocido internamente como Juanfran— ha forjado una sólida trayectoria dentro del Partido Popular que se caracteriza por su lealtad y su enfoque en la gestión. Su recorrido comenzó en el Ayuntamiento de Finestrat, donde entró como concejal en la oposición en 2003. Su salto al poder municipal llegó en la legislatura siguiente, asumiendo la responsabilidad de Urbanismo y, finalmente, tomando las riendas del consistorio en 2015, siendo reelegido desde entonces con amplias mayorías absolutas.

Su éxito en la gestión local le abrió las puertas de la política autonómica, siendo elegido diputado provincial en Alicante en 2015 y renovando en 2019. Bajo el liderazgo de Mazón, su carrera dio un salto notable, primero como coordinador provincial y luego como vicesecretario de organización del PPCV. Tras la victoria electoral de 2023, se convirtió en secretario general del partido y, en 2024, asumió el cargo de portavoz del grupo popular en Les Corts Valencianes, sustituyendo a Miguel Barrachina.

Designación de Feijóo

La designación de Pérez Llorca como candidato a la presidencia fue confirmada este martes tras una reunión con Alberto Núñez Feijóo, quien comunicó la decisión a la dirección nacional del partido. Desde la dirección de Génova se considera la suya una apuesta temporal, pero altamente estratégica, a la espera de cómo se desarrollen las negociaciones con Vox, cuyo apoyo es imprescindible para evitar una repetición electoral.

Su relación con Mazón ha sido estrecha y de absoluta confianza desde sus inicios en la política alicantina. Ambos comparten raíces y una visión similar sobre la modernización del partido. Dentro del PP, Pérez Llorca es visto como un dirigente leal, discreto y de perfil técnico, más inclinado hacia la gestión diaria que a los focos mediáticos. Feijóo ha sabido reconocer ese perfil pragmático, viéndole como un candidato de transición y estabilidad, capaz de garantizar la continuidad del proyecto sin sobresaltos.

Con su trayectoria marcada por la fidelidad a su mentor y por una imagen de moderación dentro del PP valenciano, Pérez Llorca encarna la continuidad de la gestión de Mazón, pero con un tono más técnico y menos polémico. La meta marcada por el líder nacional del PP es agotar la legislatura hasta 2027, aunque el riesgo de una repetición de elecciones autonómicas el 22 de marzo de 2026 sigue latente si no logra los apoyos necesarios. Antes de dedicarse por completo a la política, Pérez Llorca trabajó en el ámbito empresarial, gestiona varios negocios inmobiliarios con sus familiares y desde su municipalidad en Finestrat ha impulsado numerosos proyectos de desarrollo urbano y promoción económica. Si logra el respaldo de Les Corts Valencianes, se convertirá en el nuevo presidente de la Generalitat y en el rostro de una etapa de transición en el Partido Popular valenciano.