AVIA afirma que los aranceles de Trump a las importaciones de vehículos son una penalización que pagarán los consumidores estadounidenses

AVIA, el Clúster de Automoción y Movilidad de la Comunitat Valenciana, comparte la preocupación del conjunto de clústeres españoles y europeos ante el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles al sector de automoción europeo (un 25%). Este anuncio llega en un momento decisivo para la transformación de la industria y en un contexto de creciente competencia internacional.

En un comunicado consultado por Interdiario, AVIA destaca que los fabricantes europeos llevan décadas invirtiendo en Estados Unidos y son parte del crecimiento de ese país. Tanto los fabricantes como los proveedores de automoción han participado desde hace décadas en el crecimiento económico en las comunidades locales y han generado cuantiosos ingresos fiscales para el gobierno estadounidense.

“Desde AVIA, como desde el conjunto del sector,  consideramos que estos aranceles podrían tener un impacto negativo, no sólo en los fabricantes de automoción y la cadena de suministro, sino en toda la industria estadounidense”, han confirmado fuentes de AVIA.

“Avia está convencida de que los aranceles a las importaciones son una penalización que, probablemente, pagarán los consumidores estadounidenses, y también serán perjudiciales para los fabricantes que producen automóviles en Estados Unidos.

“Los fabricantes europeos exportan entre el 50 % y el 60 % de los vehículos que fabrican a Estados Unidos, lo que supone una importante contribución positiva a la balanza comercial estadounidense”, han recordado fuentes de AVIA. “Desde AVIA consideramos que la Unión Europea debe reforzar sus esfuerzos para revertir estas decisiones y, al mismo tiempo, trabajar para fortalecer la industria de automoción europea, y por ende española y valenciana”.

Casa Blanca

La Casa Blanca refrenda esta decisión con algunas cifras del sector publicadas en su página web. Así, la Administración Trump recuerda que en 1985, las instalaciones de propiedad estadounidense en Estados Unidos fabricaron 11,0 millones de automóviles, lo que representa el 97% de la producción nacional total de automóviles (de propiedad estadounidense y extranjera).

En cambio, en 2024, los estadounidenses compraron aproximadamente 16 millones de automóviles, SUV y camionetas ligeras, y el 50% de estos vehículos fueron importados (ocho millones). De los otros ocho millones de vehículos ensamblados en Estados Unidos y no importados, el contenido nacional promedio se estima de manera conservadora en sólo el 50% y es probable que esté más cerca del 40%.

Además, el empleo en la fabricación de piezas de automóviles totalizó aproximadamente 553.300 puestos de trabajo en 2024, una disminución de 286.000 puestos de trabajo o 34% desde 2000. En 2023, la investigación y el desarrollo (I+D) de los fabricantes de automóviles estadounidenses representaron solo el 16 % del gasto mundial en I+D. La I+D de empresas estadounidenses quedó por detrás de la de la UE, que controlaba el 53 % de la I+D mundial.

Un análisis económico de 2024 concluyó que un arancel global del 10% haría crecer la economía en 728 mil millones de dólares, crearía 2,8 millones de empleos y aumentaría los ingresos reales de los hogares en un 5,7%.

Vehículo de Ford

En una entrevista en Intercafé del pasado 25 de febrero, el presidente del Clúster Francisco Segura, aseguró que “hay garantías al 100% de que en 2027 se va a hacer un nuevo vehículo en Ford, que ya está totalmente diseñado. En cambio, con esta noticia buenísima, hay que ver como se transita durante todo este tiempo para que muchas empresas no lo pasen lo peor posible, apostando por la diversificación”.

Al hilo de ello, el presidente de AVIA argumentó que “vamos a pasar un periodo de dificultad y se necesita financiación para todos los problemas internos que pueden tener las empresas, pero también, para que las empresas puedan estar lo mejor preparadas para realizar negocio con ese futuro vehículo”.

A su vez, Segura indicó que “de los cinco vehículos que se fabricaban en Ford, tan solo se está desarrollando un modelo que debe adaptarse a las necesidades del mercado. Por lo tanto, dependemos un poco del consumidor porque se redujo la plantilla y se pretende dar un impulso fabricando más unidades”.

Por ello, el presidente de AVIA recalcó el papel del consumidor puesto que “el sector está sufriendo la paralización del cliente porque no saben que vehículo comprar por el momento, y deciden no dar el paso para lanzarse a adquirir un vehículo. La gente no tiene ningún estímulo para cambiarse de vehículo porque existe una incertidumbre”.